Tu alma necesita descanso

Queda todavía un reposo sabático para el pueblo de Dios. (Hebreos 4:9)

 ¿Qué es el reposo sabático?
Dios debe de haber sabido que después que el pecado nos separó de Él, nos esforzaríamos por controlar, ganar, crear y dominar, y así terminaríamos perdiendo Su paz. Por eso ordenó a Su pueblo que observara el sabbat o sábado, un día en que se dejaba de trabajar, de ganar, de crear, de servir y de dominar, y la gente descansaba y recordaba que su relación con Dios era más importante que cualquier cosa que pudiera lograr.
 Hoy no se nos pide que observemos el sabbat según las tradiciones del Antiguo Testamento. No obstante, la llamada de Dios al descanso es igual de necesaria. «El que ha entrado en Su reposo, también ha reposado de sus obras, así como Dios de las Suyas. Hagamos, pues, todo esfuerzo para entrar en aquel reposo.» (Hebreos 4:10-11)
 Tal vez tú, como yo, estés en un punto en que tu alma necesita descanso. Yo sí que lo necesito. Mucho de lo que tenemos por preciado es lo opuesto a la serenidad, la paz y la quietud. Y pagamos por ello con agotamiento, adicciones, soledad y quebrantos.
 Pero Dios nos dice que hay otra forma: queda un reposo sabático para el pueblo de Dios. ¿Cómo se consigue ese reposo? Jesús nos dice: «Vengan a Mí los que estén cansados y agobiados, que Yo los haré descansar». Cuando nos acercamos a Él y aprendemos de Él, nos promete ese reposo sabático. —Marie Alvero [1]

 Si miras al mundo, te angustiarás. Si miras a tu interior, estarás deprimido. Si miras a Dios, descansarás. —Corrie ten Boom

[1] Conéctate Reposo

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