Su presencia en mi vida jamás disminuirá
Yo soy la vid, ustedes las ramas. El que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto. Pero separados de mí nada pueden hacer. (Juan 15:5 RVA-2015)
Estoy maravillada por el hecho de que el Dios que creó y dirige el universo también creó y guía mi vida. ¡Es el mismo magnífico Dios a quien le encanta vivir dentro de mi corazón e indicarme cómo vivir a Su estilo celestial!
¡Su amor por mí es tan grande que va más allá de lo que mi mente puede imaginar siquiera! Su presencia en mi vida jamás disminuirá, no se acabará, no dejará de fluir en mi interior con todo lo que puedo asimilar y más.
Me siento honrada por conocer la verdad de que separada de Él, no puedo hacer nada que lleve fruto duradero, pero en Él todo lo puedo y mi vida tiene valor eterno. Tengo la bendición de que no estoy limitada a lo que veo en mí, a mis defectos e incapacidad. El Señor me permite que por medio de Sus ojos vea lo diferente que Él me ve de como yo me veo a mí misma.
Cuando me desvío, pierdo el equilibrio o me desanimo, Jesús está a mi lado para ayudarme a recuperar la perspectiva y estabilidad. Estoy muy agradecida por la oportunidad de aprender humildad, equilibrio y paciencia, porque son de gran valor e importancia.
Bendito sea el nombre del Señor, que nos ha dado beneficios en abundancia, ¡que superan todo lo que podríamos pedir o pensar! ¡Nuestra vida está llena de alegría que nos ha dado el Dios a quien adoramos! —Maria Fontaine [1]
Por encima de todo, sepan esto: Estén preparados en todo momento para los dones de Dios y estén siempre listos para los nuevos. Pues Dios está mil veces más presto para dar que nosotros para recibir. —Maestro Eckhart
[1] Áncora Dejar al descubierto mis tesoros