Puedo relajarme y no preocuparme
Cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. (Mateo 6:6 RV-1960)
Ese versículo me dice que el Padre está presente, en mi lugar secreto donde concentro mi atención en Él, donde sea que esté. Establecer una conexión renovada con Él es más importante que la cantidad de tiempo que paso leyendo o cuán cuidadosamente rezo por todos y por todo.
Además, mi disposición es importante, tener la humildad de tratar de escucharlo, y eso implica estar dispuesto a seguir sus instrucciones. Y debo acordarme de confiar y no tener miedo de lo que me pueda llegar a decir. Quiero recordar que lo que tiene que decirme, lo que quiere transmitirme, es lo más destacado y la parte más importante de mis momentos a solas en el aposento. Muchas veces solo quiere garantizarme Su amor.
La oración y el estudio de la Biblia son importantes, pero no deben eclipsar la experiencia de la comunión con Dios y de tener un intercambio con Él; la entrega de mi amor, vida y corazón; y el recibir de Él Su amor, vida y corazón. Experimentar eso es realmente especial.
Una vez que he experimentado esa comunión con Él, estoy profundamente seguro de que todo estará bien. Puedo relajarme y no preocuparme, durante todos los sucesos del día. —William B. McGrath [1]
Habla a mi corazón,
esa es mi oración diaria;
Dios de salvación y Señor de la creación,
háblame hoy; esa es mi plegaria. —Carlton C. Buck
[1] Áncora Momentos a solas