Con Dios como punto de referencia

Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar. (Proverbios 3:6 NTV)

 Uno de los mayores desafíos del mundo moderno es el ritmo de los cambios que afectan nuestra vida. Aunque los cambios son a menudo necesarios y beneficiosos, no todo cambia para bien. Y la distinción entre lo que es un paso adelante o uno atrás no siempre se hace patente en tiempo real.
 Una de las claves es tener un cimiento sólido. Cuando tenemos algo seguro a qué aferrarnos, tendemos a pasar por alto lo que no tiene mayor importancia. Con Dios como punto de referencia, es más fácil no perder de vista las cosas que nunca debemos permitir que muden, como la honestidad, la amabilidad y la integridad, y las que sí pueden variar, como el lugar donde vivimos, donde trabajamos.
 Él ha prometido guiarnos si depositamos nuestra confianza en Él y le encomendamos nuestros caminos. Si vamos en pos de Él y escuchamos Su voz apacible y tranquila, podemos tener paz en cuanto a las decisiones que tomamos. Mientras nos mantengamos fieles a la Palabra de Dios y permanezcamos en comunicación con Él, Él nos ayuda a ver y discernir qué cambios suponen mejoras y generan progresos.
 Así pues, no tengamos miedo de acoger las vicisitudes y altibajos que se presentan en nuestro camino cuando están alineadas con la Biblia y Su Espíritu. Florece, progresa, crece. —Amy Joy Mizrany [1]

Oración: Padre celestial, Tu creación cambia incesantemente, con estaciones, ciclos y constante movimiento. Ayúdame a mí a fluir de la misma manera, a no tener miedo de abandonar mis hábitos y rutinas para descubrir cosas nuevas. Que no me estanque, sino que progrese y avance continuamente. Sobre todo, ayúdame a cambiar en los aspectos en que quieres que cambie, para que alcance el potencial que Tú sabes que tengo. Amen

[1] Conéctate Tiempos de cambio

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